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UNA VOCACIÓN MILENARIA Y ACTUAL: MARIELISSA OPTA POR JESUCRISTO
Tal vez esta jóven monaguense hubiese podido optar por ser una gran profesional en el área empresarial, hubiese podido ser una reconocida líder social o tal vez una madre solícita de muchos hijos. Sin embargo, un día descubrió que su vocación no apuntaba por ninguna de esas opciones, el susurro que escuchaba su alma la impulsaba a ir más allá, más arriba, a lo sobrenatural.
Se trata de Marielissa de Jesús Puigbó Capriles, una monaguense nacida en Caracas un 30 de Enero del año 1978. Desde muy pequeña vivio en el Estado Monagas, junto a sus padres Pascual y Liselotte, esposos muy conocidos de nuestra Iglesia diocesana. Tiene dos hermanos Juan Antonio, quien es Presbítero Operario Diocesano, y Mariemilia su hermana menor.
Marielissa estudio Educación Preescolar en el Instituto Pedagógico de Maturín y ha desempeñado su carrera en vaios colegios de la ciudad. Desde adolescente ha apoyado la pastoral juvenil y vocacional de nuestra diócesis.
¿Cuándo sentiste la vocación de consagrarte totalmente a Jesucristo?
Todo proceso vocacional requiere de paciencia y de estar alerta al 
susurro de Dios. Sin una oración sincera y de total abandono en la voluntad
de Aquel que nos llama no es posible reconocer el llamado de Dios para
nuestras vidas. Fue despues de muchos años de oración, busqueda y una
profunda dirección espiritual que descubrí el hermoso y antiguo tesoro del
Orden de las Virgenes que la Iglesia guarda con especial cuidado desde los
primeros tiempos.
La primera vez que reconocí la urgencia de asumir un estilo de Vida
diferente, que reflejara con transparencia el Amor profundo de Dios por cada
uno de nosotros, fue cuando tenia 12 o 13 años en una convivencia de hijos
de cursillistas. Todavia me acuerdo como me saltaba el alma de emoción
cuando nos hicieron ver la pelicula de San Francisco de Asis en la madrugada
de aquel sabado de retiro (creo que ha sido la mejor trasnochada). Cuanta
necesidad hay de testimonios que cambien... Y es cierto que no somos
perfectos, peero hay que empezar por querer dejarse transformar para que sea
dios quien transforme a otros.
Muchos han sido los momentos en que Dios ha tocado mi vida mostrandome la
constante de su llamado... Y es que Dios no se contradice, cuando hace el
llamado lo hace para siempre.
Conocí el Orden de las Virgenes hace 5 años en una Conferencia Informativa
que estaban ofreciendo en la ciudad de Chicago, Estados Unidos. Para
entonces estaba trabajando como misionera en una parroquia con la comunidad
hispana inmigrante.
La Conferencia me hizo encontrarme con otras 50 virgenes consagradas y
disfrutar de este tesoro tan antiguo y que fue rescatado por el Concilio
Vaticano II y cuyo rito fue restaurado en 1970.
Desde ese fin de semana sabia que a eso me estaba llamando Dios. Ha ser
oblacion viva por El y por el Reino, a presentar mi proposito de virginidad
perpetua por amor, a ser llama encendidad en medio del mundo, a elevar el
don preciosisimo de la pureza y de la castidad, a decir que Si!
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